La Navidad es una bella oportunidad para compartir felicidad, amor y solidaridad.
La Navidad es un tiempo maravilloso en el que encontramos valores como:
La Navidad es un tiempo maravilloso en el que encontramos valores como:
- Generosidad
- Humildad
- Gratitud
- Solidaridad
- Reconciliación
- Paz
- Amor
Durante esta época estamos llamados a vivir los valores en familia.Entre ellos tenemos:
Generosidad:
Es el acto de entrega hacia los demás, es donarse cada quien en su máxima expresión de forma desinteresada y amorosa, recibiendo a cambio la satisfacción que sólo la generosidad puede proporcionar.
En esta época navideña la generosidad es donde debe existir un propósito enérgico de regalar tanto ayuda material, como espiritual:
- Un gesto amable
- Una sonrisa
- Una porción de nuestro tiempo o trabajo.
Humildad:
El contexto donde se originó el nacimiento de Jesucristo, es la principal representación de humildad.
Dios no necesitó comodidades ni lujos para entregarse al mundo.
La celebración por su nacimiento era gigantesca en amor y sencilla en lo terreno.
Debemos vivir la Navidad con humildad así como la vivió Jesucristo.
Gratitud:
Pensar en gratitud, es pensar en la Virgen María. Ella obedeció al Señor, se dispuso ante Él con profundo recogimiento , para llevar en su vientre a Jesús. Agradeció haber sido la elegida y lo asumió con las grandes virtudes que la identifican.
La Virgen María nos enseña que la gratitud es humildad también ante Dios y es la forma como se reconoce en el otro su donación.
Es un valor especial de las buenas maneras y es expresión de amor.
En Navidad se acostumbra regalar, también es necesario agradecer. Por eso, se convierte en una buena ocasión para enseñar a los hijos a valorar los regalos que reciben, tanto de otras personas, como del Padre.
Una buena actividad, es compartir con niños de escasos recursos económicos.
Solidaridad:
La Navidad es sinónimo de solidaridad, de cooperación, de servicio, de sensibilidad ante las necesidades del otro. Ser solidarios con la familia, con quien nos sirve en la tienda, con el compañero de clase,etc.
Durante estas fechas brotan por todos lados las oportunidades para ser solidarios, y aunque están allí durante todo el año, el espíritu navideño hace que los buenos sentimientos afloren y se actúe en consecuencia.

Paz y Reconciliación:
Navidad, es la fiesta dedicada al perdón generoso y comprensivo que aprendemos de un Dios compasivo.
En Navidad no hay lugar para el rencor.
Es el momento propicio para retractarse por una ofensa, para acercarse a quien se ha agredido, también para perdonar, para sorprender con un gesto cariñoso, para repartir nuestro amor a todos aquellos que nos rodean.
Del perdón nace la paz.
La paz se vive cuando hay perdón, donación, gratitud y cooperación; es el producto que surge del conjunto de valores.
Navidad es paz.
Amor y Esperanza:
El nacimiento del Niño Dios es la representación del amor.
Amor simbolizado en José y María, en su pleno abandono para recibir a Jesús en cuerpo y alma.
La Familia representa amor.
La Navidad es la celebración familiar más estupenda del año, donde el Niño Dios nace en cada uno de nuestros corazones, como símbolo de esperanza y fortaleza.
La Navidad es la ocasión para que aquellas familias que están débiles, se fortalezcan; las que estás apartadas, se unan de nuevo; para las que están heridas, se sanen.
NOTICIAS SOBRE LA NAVIDAD:
Constantino y Ana María de Grecia felicitan la Navidad con tres entrañables posados familiares con todos sus hijos y nietos
Las felicitaciones navideñas de la realeza ya han empezado a llegar a los buzones de sus seres queridos. Unos de los primeros en remitir su Christmas oficial han sido los reyes Constantino y Ana María, quienes desde su nueva residencia en Grecia ya están enviando sus mejores deseos para esta Navidad y para el año nuevo.
Los Reyes de los Helenos lo hacen en esta ocasión con una felicitación compuesta por tres fotografías. Tres excepcionales posados familiares obtenidos a lo largo del año 2014, un año inolvidable en el plano familiar.
El primero de ellos se tomó durante el evento más relevante para la familia en este año que termina, las Bodas de Oro de los soberanos. En él aparecen Constantino y Ana María rodeados de todos sus hijos, su yerno y sus dos nueras. La fotografía tiene un enorme valor simbólico pues fue tomada en Atenas con ocasión de las celebraciones por esos 50 años de casados y al fondo de la imagen aparece iluminado uno de los principales símbolos de Grecia, el Partenón. Y no falta nadie: los dos príncipes aún solteros, Felipe y Teodora, los príncipes herederos Pablo y Marie Chantal, la princesa Alexia y Carlos Morales, y los príncipes Nicolás y Tatiana. Una simpática y entrañable imagen difícil de conseguir teniendo en cuenta que son muy pocas las ocasiones en las que coincide toda la familia dado que sus vidas transcurren entre Los Ángeles, Nueva York, Londres, Lanzarote y Grecia.
La felicitación incluye también una doble fotografía que recoge dos momentos de los Reyes con sus nietos. Las imágenes se corresponden a dos días de navegación por aguas griegas en el barco Aforessa, tomadas este pasado verano. En la imagen superior con Constantino y Ana María posan sonrientes los cinco hijos del príncipe Pablo: Constantino, Odysseas, Achileas, Arístides y María Olympia. En la inferior aparecen con sus nietos españoles, los cuatro hijos de la princesa Alexia: Ana María, Carlos, Amelia y Arrieta.
Constantino y Ana María están constituyendo en tradición el enviar fotografías tomadas en Grecia, cosa que ya hicieron el año pasado, cuando la felicitación era un retrato del matrimonio delante de un bonito paisaje griego. Había sido el año del regreso definitivo a su país de origen y así quisieron celebrarlo los Reyes de los Helenos.















