lunes, 15 de diciembre de 2014

Valores en la Navidad - Bryan

NAVIDAD - VALORES







La Navidad es una bella oportunidad para compartir felicidad, amor y solidaridad.
La Navidad es un tiempo maravilloso en el que encontramos valores como: 
  • Generosidad
  • Humildad
  • Gratitud
  • Solidaridad
  • Reconciliación
  • Paz
  • Amor
El nacimiento de Jesucristo es motivo de felicidad, es una de las festividades mas importantes para cada uno de los cristianos y su enseñanza cobra vida en la humanidad y se celebra el 25 de diciembre.
Durante esta época estamos llamados a vivir los valores en familia.Entre ellos tenemos:
Generosidad:
Es el acto de entrega hacia los demás, es donarse cada quien en su máxima expresión de forma desinteresada y amorosa, recibiendo a cambio la satisfacción que sólo la generosidad puede proporcionar.
En esta época navideña la generosidad es donde debe existir un propósito enérgico de regalar tanto ayuda material, como espiritual: 
  • Un gesto amable
  • Una sonrisa
  • Una porción de nuestro tiempo o trabajo.


Humildad:
El contexto donde se originó el nacimiento de Jesucristo, es la principal representación de humildad.
Dios no necesitó comodidades ni lujos para entregarse al mundo. 
La celebración por su nacimiento era gigantesca en amor y sencilla en lo terreno.
Debemos vivir la Navidad con humildad así como la vivió Jesucristo.



Gratitud:
Pensar en gratitud, es pensar en la Virgen María. Ella obedeció al Señor, se dispuso ante Él con profundo recogimiento , para llevar en su vientre a Jesús. Agradeció haber sido la elegida y lo asumió con las grandes virtudes que la identifican.
La Virgen María nos enseña que la gratitud es humildad también ante Dios y es la forma como se reconoce en el otro su donación. 
Es un valor especial de las buenas maneras y es expresión de amor.
En Navidad se acostumbra regalar, también es necesario agradecer. Por eso, se convierte en una buena ocasión para enseñar a los hijos a valorar los regalos que reciben, tanto de otras personas, como del Padre.
Una buena actividad, es compartir con niños de escasos recursos económicos.




Solidaridad:

La Navidad es sinónimo de solidaridad, de cooperación, de servicio, de sensibilidad ante las necesidades del otro. Ser solidarios con la familia, con quien nos sirve en la tienda, con el compañero de clase,etc. 
Durante estas fechas brotan por todos lados las oportunidades para ser solidarios, y aunque están allí durante todo el año, el espíritu navideño hace que los buenos sentimientos afloren y se actúe en consecuencia.



Paz y Reconciliación:
Navidad, es la fiesta dedicada al perdón generoso y comprensivo que aprendemos de un Dios compasivo.
En Navidad no hay lugar para el rencor. 
Es el momento propicio para retractarse por una ofensa, para acercarse a quien se ha agredido, también para perdonar, para sorprender con un gesto cariñoso, para repartir nuestro amor a todos aquellos que nos rodean.
Del perdón nace la paz. 
La paz se vive cuando hay perdón, donación, gratitud y cooperación; es el producto que surge del conjunto de valores.
Navidad es paz.




Amor y Esperanza:
El nacimiento del Niño Dios es la representación del amor. 
Amor simbolizado en José y María, en su pleno abandono para recibir a Jesús en cuerpo y alma. 
La Familia representa amor.
La Navidad es la celebración familiar más estupenda del año, donde el Niño Dios nace en cada uno de nuestros corazones, como símbolo de esperanza y fortaleza.
La Navidad es la ocasión para que aquellas familias que están débiles, se fortalezcan; las que estás apartadas, se unan de nuevo; para las que están heridas, se sanen.




NOTICIAS SOBRE LA NAVIDAD:






Constantino y Ana María de Grecia felicitan la Navidad con tres entrañables posados familiares con todos sus hijos y nietos








Las felicitaciones navideñas de la realeza ya han empezado a llegar a los buzones de sus seres queridos. Unos de los primeros en remitir su Christmas oficial han sido los reyes Constantino y Ana María, quienes desde su nueva residencia en Grecia ya están enviando sus mejores deseos para esta Navidad y para el año nuevo.



Los Reyes de los Helenos lo hacen en esta ocasión con una felicitación compuesta por tres fotografías. Tres excepcionales posados familiares obtenidos a lo largo del año 2014, un año inolvidable en el plano familiar.



Reyes de Grecia





El primero de ellos se tomó durante el evento más relevante para la familia en este año que termina, las Bodas de Oro de los soberanos. En él aparecen Constantino y Ana María rodeados de todos sus hijossu yerno y sus dos nueras.  La fotografía tiene un enorme valor simbólico pues fue tomada en Atenas con ocasión de las celebraciones por esos 50 años de casados y al fondo de la imagen aparece iluminado uno de los principales símbolos de Grecia, el Partenón. Y no falta nadie: los dos príncipes aún solteros, Felipe y Teodora, los príncipes herederos Pablo y Marie Chantal, la princesa Alexia y Carlos Morales, y los príncipes Nicolás y Tatiana. Una simpática y entrañable imagen difícil de conseguir teniendo en cuenta que son muy pocas las ocasiones en las que coincide toda la familia dado que sus vidas transcurren entre Los Ángeles, Nueva York, Londres, Lanzarote y Grecia.

La felicitación incluye también una doble fotografía que recoge dos momentos de los Reyes con sus nietos. Las imágenes se corresponden a dos días de navegación por aguas griegas en el barco Aforessa, tomadas este pasado verano. En la imagen superior con Constantino y Ana María posan sonrientes los cinco hijos del príncipe Pablo: Constantino, Odysseas, Achileas, Arístides y María Olympia. En la inferior aparecen con sus nietos españoles, los cuatro hijos de la princesa Alexia: Ana María, Carlos, Amelia y Arrieta.


Reyes de Grecia





Constantino y Ana María están constituyendo en tradición el enviar fotografías tomadas en Grecia, cosa que ya hicieron el año pasado, cuando la felicitación era un retrato del matrimonio delante de un bonito paisaje griego. Había sido el año del regreso definitivo a su país de origen y así quisieron celebrarlo los Reyes de los Helenos.








Papa Francisco: No al consumismo en Navidad

El Papa Francisco saluda a los niños en la visita a la parroquia de Roma ayer por la tarde (Foto L'Osservatore Romano)
El Papa Francisco saluda a los niños en la visita a la parroquia de Roma ayer por la tarde 

El Papa Francisco ha vuelto a acudir a la periferia, esta vez de Roma. En la tarde del domingo realizó su octava visita a una de las parroquias de la capital. Se trató de la parroquia de San José en el Aurelio, un barrio popular de Primavalle.  Llegó alrededor de las 16 horas y se encontró con  varios grupos de personas, confesó a varios fieles y celebró la eucaristía.
Durante la homilía de la Misa que celebró en el tercer domingo de Adviento, el domingo de gaudete o de la alegría, el Pontífice denunció con energía que el consumismo en Navidad no es la verdadera alegría: “no a la alegría del consumismo que nos lleva al 24 de diciembre a todos con ansiedad, porque pensamos: 'Ah, me falta esto....'. “No, esta no es la gloria de Dios”.
Para el Papa "la alegría de la Navidad es una alegría especial que no es sólo para el día de Navidad, es para toda la vida del cristiano. Es una alegría serena, tranquila, una alegría que acompaña siempre al cristiano. Incluso en los momentos difíciles, de dificultad, esta alegría se convierte en paz. El cristiano no pierde nunca la paz, cuando es un verdadero cristiano, incluso en los sufrimientos. Esa paz es un don del Señor''.
Habló también de cómo se encuentra la alegría en la vida cristiana: “La encontramos en la oración y en dar las gracias a Dios” y alertó contra la gente que siempre se está lamentando.
Uno de los grupos con los que se encontró primero fue el de niños recién bautizados y a sus padres. después de revelar que fue bautizado un 25 de diciembre, justo ocho días después de haber nacido, como era la costumbre en aquellos años, Francisco pidió a todos que rezasen por él porque le hace mucha falta.
''Quiero deciros algo: Los niños lloran, hacen ruido, van de un sitio a otro... Y a mi me da mucha rabia cuando en la iglesia un niño llora y la gente quiere que salga. ¡No!. Es el mejor sermón. El llanto de un niño es la voz de Dios. ¡Nunca, nunca, hay que echarlos de la Iglesia!'”, dijo el Santo Padre como ya ha señalado en anteriores ocasiones.
''Un niño dice siempre una palabra de esperanza con su ser...Es una semilla de futuro...Y vosotros, padres, decid a Dios: ''Custodia a mi niño, a mi niña para el futuro. En el niño, en la niña. Están nuestras esperanzas. Nosotros les damos una antorcha de fe, de vida y ellos se la pasarán a sus hijos, a sus nietos… Así es la vida... Y con el Bautismo, vosotros les habéis dado la fe mediante el sacramento y ellos harán lo mismo con sus hijos...Así se transmite la fe desde el tiempo de Jesús hasta hoy; como una cadena que pasa a través de los padres... Es una gran responsabilidad. No os olvidéis nunca del día de vuestro bautismo''.
El Pontífice habló con los niños que se preparan para la Primera Comunión y les contó cómo había sido la suya, el 8 de octubre de 1944. '”Me acuerdo como si fuera hoy -dijo-... Me preparó durante un año una monja muy buena... y dos catequistas...En aquellos tiempos antes de la Misa no se podía tomar ni siquiera agua, ni siquiera una gota de agua... Fue Pío XII el que nos salvó de esta dictadura... ¡Qué bien!”
“Después entrábamos todos con las manos juntas en la iglesia cantando... Y después por la tarde volvimos a la Iglesia para la Confirmación, el mismo día. No me olvido nunca…Y ustedes que harán la Primera Comunión, acuérdense siempre de ese día; de la primera vez que Jesús vino a nosotros. El viene, se hace uno como nosotros, se hace nuestro alimento, nos nutre para darnos fuerza... No os olvidéis nunca de esa fecha y cada año, en el aniversario, id a confesaros y a comulgar. ¿De acuerdo?''.
Después de los niños, el Papa se reunió con un grupo de familias en dificultades que viven en una residencia cercana y forman parte de un programa de ayuda de la Comunidad de San Egidio. A ellos les pidió que no perdieran la esperanza “porque la esperanza no defrauda: nos la da el Señor. Y el Señor antes o después nos espera, siempre''.
Los enfermos fueron también protagonistas del encuentro con el Santo Padre. ''Hace mucho bien a la Iglesia- afirmó- Vosotros riegan constantemente la Iglesia con vuestra vida, con vuestros sufrimientos y con vuestra paciencia. Gracias, de verdad. La Iglesia sin enfermos no saldría adelante. Son la fuerza en la Iglesia, fuerza verdadera”.